Murio un dirigente histórico del Hipódromo de Tucumán

Murio un dirigente histórico del Hipódromo de Tucumán

En la foto (2006) Carlos Felice, Héctor González (4º de izq. a der) y directivos.

UTTA expresa su pesar por el reciente fallecimiento de Héctor González, Tesorero de OSPAT y Secretario General de FATT Que en Paz descanse. Condolencias a su familia.
Unión de Trabajadores del Turf y Afines

Por Luis P. Monti
Uno de los dirigentes clave del hipódromo de Tucumán, Héctor A. González, falleció hace pocos días. A los 58 años y con más de 25 años de trayectoria gremial al frente de la Asociación de Empleados y Obreros del Jockey Club de Tucumán, el “Gallego” González, mostró una energía y lucidez llamativa en los momentos más delicados por los que atravesó la hípica tucumana. Desde los tiempos en que apenas se realizaba una reunión turfística semanal, González se sumó incluso al sector de propietarios y participó con entusiasmo en cuanta iniciativa estuvo a su alcance para promover el ingreso de caballos y a la vez, compartir la responsabilidad en la organización de las carreras a fines de los ’80.
Desde su puesto de lucha en beneficio de la existencia de Hipódromo de Tucumán, resistió firmemente el criterio oficial de los asesores del entonces gobernador Bussi, quien se proponía cerrar el hipódromo. Más acá en el tiempo, y ya con la administración del circo hípico a cargo de la Caja Popular de Ahorros, el Gallego González bregó -y lo consiguió- por una recomposición salarial muy importante para los afiliados a su gremio, cuyos sueldos estaban postergados no menos de dos décadas.
Otra de las preocupaciones principales del extinto dirigente, era la de revitalizar permanentemente el parque caballar, porque entendía que la fuente de cualquier trabajo dentro del ámbito de la hípica, no sólo de su sector, dependía indefectiblemente del ingreso de caballos, la cantidad de carreras y la calidad del espectáculo. Incluso por gestión personal, a mediados del año pasado, llegaron siete caballos desde La Plata que, transferidos a diferentes caballerizas, resultaron muy útiles para la programación. Antes de su sepelio, sus familiares y compañeros de trabajo, pidieron que el cortejo fúnebre fuese llevado hasta las tribunas del hipódromo donde se le tributó un sentido homenaje en premio a lo mucho que aportó personalmente y como dirigente gremial, para que el Hipódromo de Tucumán se encuentre en este muy buen momento en el desarrollo de una actividad, que tanta mano de obra proporciona a la Provincia.
PUROS DE CARRERA