La cabina de las sospechas: por qué la llegada del VAR trajo una nueva “sensación de inseguridad”

La cabina de las sospechas: por qué la llegada del VAR trajo una nueva “sensación de inseguridad”

Por Ariel Ruya

Cae la noche del 17 de abril. Banfield supera a River por 1 a 0 y a los cinco minutos del segundo tiempo, el VAR detecta una supuesta mano del defensor Franco Quinteros, en su intento fallido de despejar la pelota con la cabeza. “El VAR identifica una situación errada y llama a (Pablo) Echavarría para que revise la situación y el árbitro no tomó la mejor decisión. Nos equivocamos, como cuando nos equivocábamos cuando no teníamos VAR. Hasta el partido con Banfield-River, hubo una fecha impecable, pero los errores con VAR, se multiplican por un millón”, contaba Federico Beligoy, Director Nacional de Arbitraje.

La pelota rozó (casi imperceptiblemente) en el brazo del defensor. Más allá de la intención: que no la hubo, claro está. En realidad, no fue un error del VAR. Fue una falla del juez, que ante el llamado (los jueces, posiblemente, se sienten presionados ante la citación de la tecnología) desde Ezeiza, aceptó la errónea invitación. Luego de unos minutos, se convalidó el penal que Enzo Fernández transformó en gol, en el triunfo millonario por 2 a 1, en el Sur.

“Este error va a servir de ejemplo para lo que viene”, decía Beligoy. Ese desacierto se multiplicó en los siguientes meses. La cúspide de los desatinos tecnológicos (en realidad, humanos, desde el otro lado del monitor), tal vez, sea la de este fin de semana. En el partido de San Lorenzo, en el encuentro de Racing. Y en algunos otros.

El VAR llegó al fútbol (mundial, las polémicas son parecidas en las principales ligas del mundo, aunque con menos efervescencia) para aportar justicia. Sin embargo, en nuestro medio, provoca más polémica y sensación de injusticia que el antiguo escenario. Se trata de la disparidad de criterio. Se trata de una herramienta que no termina de estabilizarse en el fútbol argentino, siempre tan pasional.

Un factor que trae, al menos a simple vista, más complicaciones que soluciones. El excesivo tiempo para tomar una decisión (a veces, evidente ante el primer golpe de vista). Y preguntas que surgen espontáneas. Por qué se genera en el ambiente una sensación de injusticia, tal vez mayor que antes. Contesta Miguel Scime, asesor FIFA, ex miembro de la Conmebol y ex Director Nacional de Árbitros de AFA.

“El VAR nació como una herramienta para asistir al árbitro en los errores claros, obvios y manifiestos sobre hechos objetivos. Cuando se lo quiere aplicar en hechos subjetivos, el ser humano es único e indivisible y no todos podemos conceptualizar las acciones de formas igual. ¿Un ejemplo? El penal del encuentro de Racing, el de la mano”, afirma.

Y amplía el concepto: “El VAR es una herramienta muy importante, pero más importante es utilizarlo exclusivamente para errores claros, obvios y manifiestos. No hay que buscar una hormiga cuando pasa un elefante… Hay que capacitar a los árbitros con directivas precisas, como se hizo a partir del Mundial de Rusia”, sintetiza el encargado del Instituto de Formación para Árbitros.

En la búsqueda de minimizar los errores (y las polémicas) y no crear fantasmas de complots, Scime aporta otro dato. “El sistema operativo no está preparado para los fuera de juego milimétricos, por eso la FIFA, consciente de eso, lo modifica con el nuevo sistema operativo software, que en forma semiautomática y en 3D informará al árbitro inmediatamente si es fuera de juego”, advierte. De hecho, una semana atrás, la FIFA comunicó que la inteligencia artificial colaborará en la detección del offside durante el Mundial de Qatar. La tecnología semiautomática permitirá “tomar decisiones más rápidas, precisas y fiables”, afirmó la entidad.

El sistema se respaldará en imágenes captadas por 12 cámaras “instaladas bajo la cubierta del estadio, que captarán los movimientos de la pelota y hasta 29 puntos de datos de cada jugador, 50 veces por segundo”. Así, la posición de cada futbolista en el terreno de juego puede determinarse con precisión, incluidas las extremidades y las partes del cuerpo que importan a la hora de señalar el offside. Lógicamente, este tipo de tecnología no existe en nuestro medio.

La capacitación es esencial en varios rubros. El principal, el que está en boca de todos: la disparidad de criterios. ¿Por qué una mano en el área (con el brazo, en teoría, extendido del cuerpo) puede llamar la atención del VAR, según quién esté a su cargo?

A propósito de esa situación, en el 0-0 de Boca ante Corinthians, en Brasil, decía Sebastián Battaglia: “Es una herramienta muy buena que se ha incorporado, el tema es que seguimos dependiendo del ser humano y de la interpretación de algunas jugadas. El otro día hubo una mano y claramente pensamos que fue penal. Algunos dicen que le tocó en el cuerpo, yo la verdad no logro ver que le toque el cuerpo y la veo separada también. Es un tema de interpretación. En este caso no llamaron ni siquiera a revisar porque interpretaron que era lo mismo. Sería bueno unificar los criterios de cuándo es mano y cuando no, porque si cada uno va a cobrar lo que interpreta, sería un problema. Queremos estar atentos. No queremos que nos beneficien, pero tampoco que nos perjudiquen”.

Una fuente, cercana a la AFA y la Conmebol, advierte que el VAR “trajo un 90 por ciento de aciertos”. Y aclara: “Es una herramienta que llegó para quedarse. En muchas situaciones trajo justicia en donde antes no la había. Y siempre habrá interpretaciones, como en el caso de las manos. Quienes manejan la cabina son también árbitros de campo, así que ese tipo de situaciones van a seguir siendo complejas”.

Hubo polémicas en Barracas Central-San Lorenzo y en Sarmiento-Racing, sobre todo. “Sigo sin entender por qué el VAR no llamó al árbitro para que vea la jugada del penal a Bareiro. Que alguien me ayude a pensar porque es raro, me llamó la atención. Hay que preguntarle al que estaba a cargo del VAR y que explique por qué no cobraron ese penal. No es culpa de Barracas ni de San Lorenzo, es culpa de los que estaban a cargo del VAR”, fue el análisis de Rubén Insua, el DT de San Lorenzo, que también se sintió perjudicado por “un off side de VAR”, en el 2-2 anulado.

Las autoridades de San Lorenzo, envueltas en cólera, tendrán reuniones con la AFA y con los encargados del arbitraje. Lo mismo piensan hacer en Racing, luego de sentirse perjudicados por un penal ignorado y otro, del que se sintió perjudicado. “Estoy de acuerdo con el VAR, porque aporta una sensación de seguridad. Hay que manejar un poco mejor el tema de la adición”, sumó Fernando Gago, el DT.

Julio Falcioni, días atrás, dejó una frase lógica, que invita a la reflexión. “Yo valoro el VAR, pero tiene que ser parejo para todos”. Esa es la clave: la sensación de injusticia se mantiene. Ahora, desde una oficina de Ezeiza.

 

LA NACION