Rocky Valdez, siempre en la memoria por aquellas dos peleas que hicieron aún más glorioso a Monzón

Rocky Valdez, siempre en la memoria por aquellas dos peleas que hicieron aún más glorioso a Monzón

El boxeo latinoamericano está de luto. Uno de sus grandes campeones pasó a la eternidad; uno recordado por el público argentino amante de los guantes y el ring. El último que intentó quitarle el título mundial de peso mediano a Carlos Monzón (y el único que pudo derribarlo mientras el santafesino fue campeón mundial) falleció el 14 de marzo. El colombiano Rodrigo Valdez murió a los 70 años en una clínica de Cartagena, su tierra natal, a raíz de un infarto.
Rocky Valdez, dos veces campeón mundial de peso mediano, padecía diabetes. Mientras miraba televisión en su casa, sufrió un infarto y fue llevado en forma inmediata a la clínica San José de Torices, a la que llegó sin signos vitales. Ahí se constató su muerte.
Valdez, quien había conquistado el título mediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) en 1974 cuando derrotó al estadounidense Bennie Briscoe, enfrentó por primera vez a Monzón -por entonces dueño del cinturón de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB)-, el 26 de junio de 1976, en Montecarlo. Allí, el argentino ganó por puntos en una pelea en la que ambos habían puesto sus cetros en juego.
“Carlos Monzón y Cassius Clay fueron los dos mejores boxeadores que vi. Pero tenían un estilo que no me gustaba. No se fajaban. Y a mí siempre me gustó subir al ring para fajarme con el rival, porque la gente paga para ver eso. Monzón me agarraba, se me escapaba. Yo quería que el rival se me plantara para fajarme. Él no era así. Pero era buenísimo”, contó Valdez en 2015 al diario El Litoral de Santa Fe.

La revancha volvió a ser en Montecarlo el 30 de julio de 1977 y, aunque Valdez pudo derribarlo, Monzón también ganó. Al cabo esa sería la última pelea por el título mundial del santafesino, su famosa décimocuarta defensa. Es que Monzón dejaría vacantes las fajas de la AMB y el CMB.
Luego del retiro del argentino, el colombiano reconquistó la corona el 5 de noviembre de ese año, cuando superó en una decisión unánime a Briscoe, en Italia. Otro combate con horizonte albiceleste lo esperaba en 1978, y nuevamente Valdez se iría del mismo derrotado. Fue ante Hugo Pastor Corro, que le arrebataría el título y volvería a vencerlo en una de sus defensas siguientes.
Valdez se retiró el 28 de noviembre de 1980, después de derrotar en Bogotá al dominicano Gilberto Amonte, tras realizar 73 peleas, de las cuales ganó 63 (43 por nocaut). Perdió ocho y empató dos.
CLARIN