El “Aylan mexicano”: estupor por la foto de un bebé arcribillado

El “Aylan mexicano”: estupor por la foto de un bebé arcribillado

CiUDAD DE MÉXICO.- Ya lo reconocen como el “Aylan mexicano”. El asesinato de un bebe de siete meses, acribillado por hombres armados junto a sus padres en el estado de Oaxaca, indignó a todo México, que compara el caso con el del chico sirio que murió ahogado en una playa turca el año pasado.
2154662h765
El homicidio fue el viernes pasado frente a un supermercado en la localidad de Pinotepa Nacional, en Oaxaca, sudeste del país, y generó un fuerte llamado a las autoridades a castigar enérgicamente a los responsables.
Una foto ampliamente difundida que muestra a las víctimas después de ser asesinadas detonó una ola de reacciones en las que se acusa a las autoridades de incapacidad para frenar la creciente ola de violencia en este estado, uno de los más pobres y con mayor población indígena de México.
Según la Procuraduría de Justicia de Oaxaca, varios hombres armados mataron a la familia desde un vehículo en movimiento.
El padre, identificado como el comerciante Juan Alberto Pano, de 24 años, llevaba al bebe, Marcos Miguel, en sus brazos y a su lado iba la madre de éste, Alba Isabel, de 17, cuando fueron asesinados sin misericordia.
Las autoridades señalaron que el crimen habría sido motivado por una venganza de bandas de narcotraficantes, específicamente de una “pandilla del estado de Guerrero”, vecino a Oaxaca, porque supuestamente los padres del bebe eran vendedores de drogas.
La fiscalía señaló que estas muertes coincidieron con el asesinato de un hombre identificado como Isidoro González, que les suministraba la droga a los padres del niño Marcos Miguel, según las primeras investigaciones.
La imagen del bebe ensangrentado, recostado y bajo el cuerpo sin vida de su padre se viralizó y puso en ebullición a las redes sociales, en las cuales de inmediato se comparó este hecho con la imagen del chico sirio Aylan Kurdi, de tres años, que apareció ahogado a orillas del mar Mediterráneo hace cinco meses.
“¿Te acuerdas del niño sirio? Pues esto pasa en México, para ser precisos en Pinotepa, Oaxaca, donde el narcotráfico mató a esta familia incluyendo a este pequeño ángel de siete meses”, escribió un usuario a través de Facebook.
A través de Twitter, otro internauta preguntó por qué no se desató la misma ola de rechazo en México que generó el caso del niño Aylan. “Los mexicanos pareciéramos más compasivos por otros que por nosotros mismos”, afirmó.
“¿Podemos imaginar algo más injusto que un asesinato a sangre fría de una familia que carga a su bebe en brazos?”, señaló el columnista mexicano Octavio Martínez, que incluyó en su texto un dibujo del chico muerto junto a una bandera mexicana.
La Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca condenó el caso y abrió una investigación sobre la base de datos aparecidos en los medios informativos.
Los peritos de la fiscalía hallaron 18 casquillos de bala calibre 38, por lo que los expertos se preguntan por qué hubo tantos disparos para asesinar a una pareja y su bebe. La oficina del ombudsman local exigió a la fiscalía de Oaxaca investigar los hechos y enviarle una copia del prontuario para seguir de cerca los avances del caso.
Guerrero se perfila actualmente como el estado más violento del país y una organización civil acaba de designar a Acapulco, el famoso centro veraniego ubicado en esta provincia, como la ciudad más peligrosa de México.
El 26 de septiembre pasado, en Iguala, en el mismo estado, desaparecieron 43 estudiantes que probablemente fueron asesinados por un grupo criminal.
La violencia en esta provincia se expandió a los estados vecinos, como México, Michoacán y Oaxaca. En días pasados, el gobernador de Oaxaca, Gabino Cué, reveló que indicadores definen a Oaxaca como un estado “con violencia creciente”, por lo que convocó a reconquistar la paz, a “luchar unidos contra la delincuencia y crear una cultura de la legalidad”. Desde fines de 2006, cuando el entonces presidente Felipe Calderón lanzó una lucha frontal contra los carteles de la droga, la violencia del crimen organizado dejó 150.000 muertos y unos 26.000 de-saparecidos en México, según estadísticas de algunas ONG defensoras de los derechos humanos.
Agencias ANSA y EFE – LA NACIÓN