En el 50 aniversario de Berkshire, una multitud fue a escuchar a Buffett

En el 50 aniversario de Berkshire, una multitud fue a escuchar a Buffett

Es probable que entre todos los méritos que acumula en su larga y exitosa vida empresarial, Warren Buffett no registre uno de los mayores logros en un mundo en el que la juventud está sobrevalorada: que 44.000 personas se junten para escuchar hablar a un hombre de 84 años durante seis horas.
La experiencia, en este caso, es reconocida por una multitud que el fin de semana no se quiso perder un solo detalle de lo que tenía para decir el gurú financiero en la junta de accionistas de Berkshire Hathaway, un gigante que hoy cumple 50 años pero que alguna vez tan solo fue una compañía textil. De hecho, el conglomerado que nació de esta pequeña empresa se convirtió en una de las mayores corporaciones de Estados Unidos, a la par de Apple, Microsoft, Exxon Mobil y Google.
En el conocido como el Woodstock financiero, llevado a cabo en Omaha, Nebraska, junto a su mano derecha, Charlie Munger, Buffett desplegó su frescura de siempre, aun cuando sabe que su retiro está próximo.
“Él puede oír y yo ver. Así es como trabajamos juntos”, comentó Warren Buffett, en relación a Munger, al momento de tomar la palabra.
El multimillonario aseguró que Berkshire Hathaway se encuentra en mejor posición que otras compañías para hacer frente a cualquier escenario económico. No obstante, el problema al que se enfrenta tiene que ver con el tamaño, ya que está obligado a realizar inversiones de peso para ser próspera. La última “jugada” fue fusionar Kraft Foods con Heinz.
En cuanto a la economía estadounidense, Warren admitió que nunca imaginó que las tasas de interés iban a fijarse por más de seis años al 0%, ni mucho menos que vería tasas negativas en Europa.
“La pregunta es cuánto va a durar”, añadió. Además, advirtió que si la política monetaria vuelve de golpe a la situación normal, el precio que se da ahora a los mercados de acciones “será muy alto”. También se refirió al programa de estímulos, sostuvo que le cuesta creer que el programa de inyección de la Reserva Federal no haya creando presiones inflacionarias.
Su filosofía de inversión sigue siendo la misma. ”Siempre estoy listo para actuar”, aseguró. Tiene u$s 60.000 millones disponibles para movilizar cuando se le presente una oportunidad. Esta estrategia es la misma que en 2010 había recomendado a sus accionistas. En ese momento había explicado que el efectivo permite “tanto a nivel financiero como emotivo jugar al ataque mientras otros luchan por sobrevivir”.
Según indicó, uno de los sectores a los que está prestando mucha atención actualmente es el de las energías renovables. Restará cuando será el turno de reforzar la apuesta, dado que si no hay un cambio de tendencia en lo que queda de 2015, Berkshire Hathaway no podrá cerrar el ejercicio batiendo al mercado, como hizo de forma consistente durante el último medio siglo: la compañía creció un 20% cada año desde 1965, mientras que el índice S&P lo hizo en un 10%.
En cuanto a su sucesor, Buffettaseguró que “será alguien con experiencia en la gestión de un gran negocio, no un inversor”. Así, Greg Abel responsable de la división de energía; Ajit Jain, de seguros; y Matt Rose, del ferroviario podrían ocupar su puesto, pero nunca reemplazarlo.
EL CRONISTA