Bellucci: cincuenta años de intacta belleza

Bellucci: cincuenta años de intacta belleza

Mónica Bellucci cumplió el martes 50 años con la convicción que la edad no la “asusta” y la seguridad de tener a sus espaldas “una carrera cuyo balance es más que positivo”. “Al principio la belleza servía para protegerme. Es un talento natural que, como la inteligencia, nos ha sido dado como una suerte de desafío para nosotros mismos. Es obviamente un instrumento de mi trabajo, aunque si se transforma en una meta final puede convertirse en un handicap”, destacó a la agencia ANSA la actriz italiana.
“La seducción corre el riesgo de convertirse en una máscara que impide a los demás atrapar lo que es tu alma. Para una mujer esto no es positivo, y mucho menos para una mujer actriz”, precisó tras destacar que, respecto a como era años atrás, ahora “no tengo más miedo, sí más serenidad”. Al recordar que es “una chica de provincia” –nació en la pequeña Cittá di Castello, en la región de Umbria– destacó que “los 50 años no me asustan, estoy viva, tengo salud, dos hijas que adoro”.
Tras su debut como actriz en 1990 en la miniserie de televisión Vita coi figli, Bellucci dio el salto al mundo del cine de la mano del director italiano Franceso Laudadio en La rifa (1991). Su primera intervención en una producción internacional fue a las órdenes de uno de los grandes genios del séptimo arte del siglo pasado, Francis Ford Coppola, en su película Drácula, como una de las tres concubinas del vampiro.
En 1996 conoció al actor francés Vincent Cassel y se transfirió a París. La pareja –se separaron en agosto del 2013 tras 14 años juntos– tiene dos niñas, Deva y Leonie. “Estoy más contenta ahora que cuando tenía 30 años. Además tengo tanta energía, ganas de experimentar. Tras 25 años de carrera, sigo amando a este trabajo”, añadió la actriz, quien en el Festival de Cannes deslumbró interpretando al personaje de la hada en Las Maravillas de Alice Rohrwacher
Con una trayectoria de más de 20 años en el mundo del espectáculo, la italiana comenzó su carrera profesional como modelo para pagar sus estudios de Derecho en la universidad y alcanzó fama internacional gracias a publicaciones como Elle y Vogue, para pasar después al terreno de la interpretación.
Y ¿qué piensa Mónica de Internet y las redes sociales? “Mis perfiles son todos falsos, el web es un mundo que te disecciona. Internet me recuerda a la peluquería de Città di Castello, donde se hacían chismes sobre todos y todo”.
En estos días se encuentra en Serbia, donde bajo las órdenes de Emir Kusturica está rodando un film casi infinito (Sobre la vía láctea), que comenzó hace un año y sigue el ritmo de las estaciones. Es un lugar “mágico”, precisa. “Sin wi-fi”.
Ante la última pregunta (‘¿Como se lleva con el espejo?’), la famosa actriz italiana subrayó que como decía su abuela, “para ser linda fuera, debe ser linda adentro”.
TIEMPO ARGENTINO