Debate sin fin: ¿es posible saludar a una ex pareja en el Día del Amigo?

Debate sin fin: ¿es posible saludar a una ex pareja en el Día del Amigo?

Por Soledad Vallejos
“Apelá a la venganza. No importa que en el fondo sea buena persona, en una primera etapa hay que odiarlo. Enviale una corona de flores al trabajo, colgale un pasacalles en la puerta de su casa el día que te enterás que su nueva chica va a visitarlo y mandale kilos de helado desde distintas heladerías. Con eso, por lo menos, te vas a sacar la bronca que, seguro, no te deja avanzar”, aconseja Paola Florio en su libro Matemos a los ex, una especie de guía práctica para dejar en el pasado esa relación que acaba de romperse.
Con esa misma sintonía, Alto Palermo estrenó en TV una nueva campaña pensando, justamente, en los ex. Pero fue tal la repercusión del spot que, en minutos, se convirtió en un trending topic local. De la mano de Young & Rubicam, el comercial muestra una sucesión de divertidas escenas en las que varias mujeres se topan con esos hombres que las abandonaron. Ex, nos dejaron, ser más lindas es el eslogan de este nuevo trabajo (con la inconfundible locución de Elizabeth Vernaci), en el que la mayoría de los hombres y mujeres que lo han visto confiesan haberse visto reflejados en alguna de esas situaciones alguna vez en su vida.
Del odio al amor, claro, siempre hay un paso, y en plena celebración del Día del Amigo el interrogante vuelve como un tedioso cliché: ¿se puede ser amigo de un ex? Para Sergio Zabalza, psicoanalista del Hospital Álvarez, la amistad suele abordarse separada de lo erótico, “como si el amor que arrebata al enamorado estuviera escindido de la ternura que distingue al amigo. Pero no sólo el amor sexuado requiere chispa y atención, también la amistad necesita del componente erótico que supone un interés compartido”. Y agrega que no hay pasión que se sostenga sin esa cuota de compañerismo y lealtad que distingue a la amistad. Y, por otro lado, ¿no se enamora uno de los amigos?
Eso, exactamente, le pasó a Iván M., que conoció a su (ahora ex) en la facultad de Derecho. “Estábamos en el mismo grupo de trabajo, y juro que nunca me había fijado en ella con un interés sexual. Me sentía atraído por su personalidad, su carisma, pero no me gustaba -confiesa-. Hasta que un día íbamos a salir en grupo y el resto canceló a último momento y sólo quedamos nosotros dos.” De ahí, directo al romance, que incluyó casamiento y luna de miel por Europa. Pero la relación, como tantísimas otras historias repetidas, no funcionó. Para Iván y su ex pareja, sin hijos de por medio, la posibilidad de reencontrarse en la amistad es casi imposible. “Las heridas pasionales y las separaciones de una pareja dejan lastimaduras que tardan en cicatrizar -dice la psicóloga Susana Mauer-. En general, quedan cosas latiendo, hilos pendientes, nudos sin desenredar. Por eso, el encuentro con un ex suele tener una intensidad libidinal diferente a la de cualquier otro vínculo. Nunca se desanuda del todo, por lo menos, por un buen tiempo. Gestos seductores, escenas de celos, reproches, incomodidad, tensión suelen ser algunas de las variables posibles a la hora del reencuentro. No importa quién haya dejado a quién, el piso se les mueve a ambos, aunque se esmeren en evitar que eso se note.”

Verse más lindas
En el spot de Alto Palermo, hay algo que queda claro. Cuando el ánimo (sobre todo de una mujer) alcanza para hacer otra cosa que no sea llorar, lo importante, como también asegura Florio, “es sacarse el pijama y volver a producirse para estar más linda y sentirse mejor. Probar con otros clavos, sin pensar qué pueda suceder con ellos”. La nueva campaña del shopping da justo en el blanco, porque la intención de estar más lindas es total y absolutamente dirigida para ellos: los ex.
Lo sabe mejor que nadie, y tiene pruebas fehacientes que llegan a su consultorio, la doctora Mónica Milito, especialista en cirugía plástica y miembro de la Asociación Médica Argentina. “La mujer es cada vez más autosuficiente, más segura de sí y se autodetermina sobre la base de ella misma y no de su pareja. Eso hace que el mundo no se acabe cuando «él» se va y, en muchos casos, la mujer comienza a repararse en todo sentido. Querer vernos lindas es sano, y que el ex reviente también, nos hace competitivas y fuertes -opina la experta-. Muchas mujeres recurren al cirujano plástico cuando se separan de su pareja, cuando temen al abandono, al engaño. Y la reconstrucción del ego y de la imagen van de la mano en la mayoría de los casos. También es común escuchar que muchas mujeres son censuradas en sus decisiones por su pareja. Un ejemplo frecuente: «Para qué te vas a operar las lolas si a mí me gustan chatas», dice él. ¡Y tiempo después aparece con otra que de chata no tiene nada! Por eso, en muchos casos, esta libertad nos permite ser y hacer lo que de verdad queremos.” Para Milito, sin ninguna duda, hay dos cirugías que van al tope de las preferencias para impactar al ex: la lipoescultura y el aumento mamario. Según Milito, nada le resulta más grato que escuchar esta clásica (y muy satisfactoria) anécdota. “Me encontré con mi ex y se quedó muerto.”
Pero volvamos al meollo. ¿Existe la amistad con un ex? “Si antes de ser pareja fueron amigos, tienen un mayor porcentaje de chance de que la amistad continúe. No como al inicio -advierte Mónica Cruppi, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina-, ya que cualquier ruptura deja resentimientos y grietas. Tomar distancia y dejar que el tiempo corra son los mejores aliados para lograr una resignificación de la separación en una amistad. Pero cuando una de las partes ha quedado excesivamente dañada, establecer una relación amistosa resulta difícil.”
Iris Pugliese, psicóloga y docente, aporta una lectura distinta, y considera que “del mismo modo que no es bueno tener sexo con un amigo, porque lo más probable es que se pierda la amistad, tampoco es bueno pasar de la relación de pareja a la amistosa. Generalmente, las separaciones provienen de conflictos que no han podido resolver. Luego, el tiempo o la terapia han ayudado a cerrar esas heridas que permitieron a cada uno volver a empezar. En lo posible, y con eso es más que suficiente, no deben ser enemigos”. Te amo, te odio… Feliz Día del Amigo, et voilà.
LA NACION

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