Emiliano Mirón: “Tengo muchas ganas de volver a correr”

Emiliano Mirón: “Tengo muchas ganas de volver a correr”

Por Nicolás Alcalde
La emoción sobrevoló las instalaciones del Hipódromo de Santa Fe. Con la presencia del jockey Emiliano Mirón, que hace casi dos meses atrás sufriera una grave rodada que lo tuvo en terapia intensiva, casi al borde de la muerte y fue el encargado de entregar las copas a los allegados del stud Los Rebeldes. En un principio, el Clásico de la jornada que se disputó sobre 2100 metros llevaba la denominación de “General San Martín”, pero lo de Mirón es un verdadero ejemplo de lucha en estos tiempos y, en un acertado homenaje, la copa que se llevó Dance Tango tiene impreso el nombre y apellido del jinete santafecino.
Ya quedó atrás, ese accidente que lo tuvo como protagonista de la decimoquinta carrera de Palermo del pasado 30 de junio, cuando tuvo la mala fortuna que el anca del caballo Artorius lo golpeó de lleno contra el piso. El primer parte médico indicó fracturas múltiples de cráneo, y aquellas primeras 48 horas fueron cruciales.
Hoy sólo Emiliano, de 22 años, piensa en su recuperación y no ve la hora de volver a correr: “Estoy muy feliz por estar de nuevo en un Hipódromo. Nunca imaginé que un Clásico de mi provincia lleve mi nombre. Dios quiere voy a regresar. Tengo muchas ganas de volver a correr. Es mi gran pasión”, cuenta a segundo de que sea el encargado de premiar a cada uno de los ganadores. No la pasó nada fácil y ya recuperado, se acuerda de aquellos que le dieron una mano en una situación tan complicada. “Quiero agradecer a Carlos Felice porque me ayudó en todo momento”.
No hay plazos para su posible retorno. Eso lo podrá analizar con el paso del tiempo, aunque se le nota el entusiasmo por empuñar una fusta. También tiene en claro que son tiempos de seguir con su rehabilitación y lo explica: “Me falta recuperar el ojo izquierdo, el oído derecho y el olfato. Durante ese tiempo voy a seguir en Buenos Aires”.
Emiliano Mirón ganó por varios cuerpos la mejor carrera de su vida. Los homenajes también se hacen en vida y todos los aplausos de esa premiación tenían el mejor de los sentidos porque estaban orientados a un pibe que la luchó de verdad.
PURA HIPICA