Murió Jobs, el visionario que cambió nuestras vidas

Octubre 6, 2011

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Por Pablo Martín Fernández
Su vida parece ser la historia perfecta del sueño americano y, de hecho, hasta el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, lo citó como el hombre ideal para ese papel protagónico.
Steve Jobs fue entregado en adopción apenas nació; abandonó la universidad y fundó Apple, de donde fue echado tiempo después; regresó a la empresa 12 años más tarde para llevarla al éxito mundial, hasta convertirla en un ícono absoluto de innovación tecnológica y también de liderazgo corporativo. Su muerte, ayer, llegó un día después del primer lanzamiento fuerte de la compañía hecho sin él presente: el nuevo iPhone 4S. Apple lo despidió anoche con el minimalismo que caracterizaba al líder. En la portada de su página web apenas se leía : “Steve Jobs 1955-2011”.
La muerte del creador de la Mac, el iPod y la iPad, provocada por una extraña forma de cáncer de páncreas, causó una conmoción. “El mundo perdió a un visionario. Transformó nuestras vidas, redefinió industrias enteras y consiguió una de las mayores proezas en la historia de la humanidad: cambió el modo en que vemos el mundo”, dijo anoche Obama. A esta reacción se sumaron las de numerosas personalidades y las de millares de personas comunes y corrientes que acudieron a Twitter para rendir homenaje a uno de los grandes ídolos del siglo XXI.
Steven P. Jobs (casado, cuatro hijos) había nacido el 24 de febrero de 1955. Fue criado por una familia adoptiva en lo que ahora es Silicon Valley, el mismo lugar en el que vivió hasta sus últimos días. Su interés por la tecnología se reveló muy pronto: la leyenda dice que un joven Steve llamó al señor William Hewlett, presidente de HP en aquel momento, para pedirle equipos para un proyecto escolar. Consiguió lo que quería y la oferta de un trabajo de verano.
En 1976, luego de un viaje a la India tras dejar la universidad y trabajar en Atari, fundó Apple, acompañado por su amigo Steve Wozniak. Tenía 21 años y 25.000 dólares. En aquella época también demostró su interés por la cultura, que remarcaría a lo largo de toda su carrera, saliendo con Joan Baez e invitando a Ella Fitzgerald a cantar a su cumpleaños de 30. Crecer en la ciudad de San Francisco durante los sesenta dejó un impacto fuerte en el joven emprendedor.
Tras crear varios productos que terminaron siendo íconos del diseño y la tecnología, como la Macintosh original de 1984, la relación de Jobs con John Sculley, CEO de la empresa en aquel momento, se tensó y el fundador terminó abandonando la companía en 1985.
Luego Jobs, junto con un grupo de empleados de Apple, fundó NeXt Computer. Aunque no fue un éxito, poco tiempo después, en 1986, compró la división de gráficos por computadora de George Lucas. Esta operación daría nacimiento, ni más ni menos que a Pixar, un estudio de animación que también salió de la mente de Steve Jobs.
En lo que sería un giro que cambiaría el mundo de la tecnología, luego de vender NeXt, Jobs volvió a Apple para iniciar la carrera que lo catapultó a convertirse en una de las mezclas que rara vez se ven en el mundo: un innovador que además logró generar ingresos extraordinarios para su empresa.
Desde su regreso, en 1996, Jobs emprendió una carrera que acercó a Apple al público masivo de la mano de las iMacs (computadoras de colores con carcasas transparentes, en 1998), los iPods (2001), el iPhone (2007), la MacAir (notebook ultradelgada, en 2008) y la iPad (2010). Todos estos productos revolucionaron el mercado y la manera en que el público masivo veía a Apple. En todos, Jobs estuvo involucrado hasta en los más mínimos detalles.
Sus presentaciones, con sus clásicos jeans, zapatillas New Balance y polera negra, son la inspiración de miles de personas que se encuentran dando charlas en este momento alrededor del mundo: el foco está en el mensaje y en la manera de vender el producto, no en la vestimenta.
Su increíble capacidad de generar ventas con productos hechos de materiales ya existentes, pero rodeados de un halo de diseño y marketing especial, es imitada constantemente en todas partes del mundo.
Pero en el momento cumbre de su éxito en el mercado, Jobs se encontró con la peor noticia: un diagnóstico de cáncer de páncreas en 2004.
Esta enfermedad, que terminó provocando su muerte , lo obligó a tomarse tres licencias médicas hasta el momento en que decidió finalmente renunciar a su puesto de CEO, el cargo más alto en Apple, para dejarle la responsabilidad a Tim Cook.
Mientras luchaba contra la extraña forma de cáncer que padecía, con un trasplante de hígado en 2009, Jobs rechazó varios modelos del iPhone original, hasta dar con el que le gustaba.
La renuncia se conoció con un comunicado que no dejaba dudas sobre la gravedad de su estado: “Siempre dije que si llegaba el día en el que no pudiera cumplir con mi trabajo como CEO de Apple sería el primero en anunciarlo. Desafortunadamente, ese día ha llegado”.
El legado de Jobs va mucho más allá de la tecnología pues cambió la vida cotidiana en todo el mundo: tuvo y tiene una influencia que cruza todas las industrias. Un célebre discurso suyo en Stanford (ver Pág. 4) tiene decenas de millones de views en YouTube; transformó la industria de la música con el éxito de la tienda iTunes. Su legado también se ve en cientos de libros sobre él como ejemplo en innovación y creatividad.
Jobs era un multimillonario, pero no hacía gala de eso: su fortuna está estimada en 8900 millones de dólares y Apple compite con empresas tradicionales como Exxon por el puesto de la más valiosa de las que cotizan en Wall Street.
En cuanto a su carácter, las quejas sobre el mal temple de Jobs son públicas. De hecho, Wozniak, que cofundó Apple con él, lo retrató, un poco en broma, otro poco en serio, de una manera contundente: “El papel de Steve Jobs estaba definido: tenés que aprender a ser un ejecutivo en cada una de las divisiones de la empresa para convertirte algún día en la persona más importante del mundo. Ese era su objetivo”.
Jobs también era criticado por el fuerte foco en el patentamiento de sus ideas (hay incluso una escalera registrada a su nombre) y lo cerrado de sus plataformas.

Su familia
Poco se conoce de su vida en familia. Se sabe que se casó, en 1991, con Laurene Powell. Con ella Jobs tuvo tres hijos: Erin Sienna, Eve y el varón Reed. También tuvo una descendiente de otra relación anterior con Chrisann Brenna: Lisa Brennan-Jobs.
Sí se sabe que su interés iba mucho más allá de la tecnología: él mismo se ocupó en las últimas presentaciones de tratar de demostrar que tiene un vínculo muy fuerte con la cultura. Sí habló sobre su educación en los años sesenta y su experimentación con drogas alucinógenas a tal punto de decir que esas pruebas que hizo en su juventud son de las experiencias que más influyeron en su personalidad.
La noticia de su muerte se conoció anoche a través de un comunicado de la empresa en su sitio web . “Apple perdió a un visionario y un genio creativo. El mundo ha perdido a una persona maravillosa. Todos aquellos que han tenido la fortuna de conocerlo y trabajar con Steve han perdido a un estimado amigo y una figura inspiradora”.
Tal como quedó demostrado en la inmensa conmoción que provocó su muerte en todo el mundo, Jobs será extrañado tanto por quienes lo querían como quienes lo rechazaban.
Steve Jobs será extrañado, incluso sin conocerlo, por quienes lo querían y quienes lo rechazaban. Luego de la renuncia de Bill Gates a Microsoft hace años y de la muerte del fundador de Apple, el mundo perdió a la primera gran generación de innovadores tecnológicos para el gran público. Es el fin de una era.

EL PADRE DE APPLE, UN CREADOR ÚNICO E INCANSABLE

1976
La primera computadora Apple
Consiste en poco más que un panel de circuitos y cuesta poco menos de 700 dólares.
1984
Debuta la Macintosh
Es accesible e incluye innovaciones como la disquetera, un monitor integrado y el mouse.
1986
Pixar también nace de su mano
Compra una parte de Lucas Film y crea Pixar, la firma que cambia la animación cinematográfica.
2001
La música es digital
Apple lanza un reproductor de música digital mp3, el iPod, por 399 dólares.
2007
Revolución en la telefonía móvil
Lanza el iPhone y nace la era de las pantallas táctiles.
2010
El futuro es del iPad
Esta tableta sale a la venta en abril, convirtiéndose en un gran éxito. En mayo, Apple supera a Microsoft como primera compañía de tecnología.
LA NACION

Carlos Felice

Carlos Felice es abogado, político y dirigente sindical. Es el Secretario General de la Unión de Trabajadores del Turf y Afines (UTTA) y también Presidente de la Obra Social del Personal de la Actividad del Turf (OSPAT). Impulsor reconocido de la restauración de la actividad del turf a nivel nacional, extiende su promoción a todo el territorio argentino reivindicando condiciones más justas para todos los trabajadores de la actividad.

http://www.carlosfelice.com.ar

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